Diferentes clases de cierres metálicos

En el mercado es posible encontrar muy diversos tipos de cierres metálicos, los cuales repasaremos más abajo. Lo primero que tiene que tener claro el potencial usuario de estos cierres es qué se ajusta mejor a sus preferencias y a su negocio.

¿Cómo se comportan los cierres metálicos?

Echar el cierre a un negocio será fácil por medio de estas cortinas de metal, las cuales protegerán el local de la acción potencial de asaltantes y ladrones. Muy distintos modelos de cierres pueden encontrarse:

El cierre metálico enrollable.

Destaca por su sencillez. Bastará con activar de manera manual el cierre para que su persiana se empiece a desenrollar poco a poco, dando protección al lugar; para abrir, igual, el sistema se irá enrollando progresivamente.

El cierre metálico automático.

Se activa de manera automática, a pesar de que es similar al enrollable. Quizá se desmarca por su mayor comodidad a la hora de usarlo, pues basta con pulsar un botón, con usar una llave o con operar con el mando a distancia. El mecanismo actuará solo y es propicio para gente con problema de espaldas.

El cierre metálico de aluminio.

Es idéntico al enrollable, pero se distingue por la utilización de aluminio.

El cierre metálico ciego.

Óptimo para negocios sin escaparate, pues impide ver desde el exterior qué es lo que hay dentro. Puede ser manual o automatizado (este último será más caro, pero también más cómodo).

El cierre metálico de concha.

Distintas barras de diferentes diseños y grosores se unen gracias a las grapas de aluminio. Es muy resistente y permite ver lo que hay dentro desde el exterior, aunque no con gran visibilidad.

El cierre metálico de lama plana.

Enrollable y de metal, es trata de un modelo que cuenta además con trozos de aluminio de extrusión. Un tubo de acero se comporta como ensamblaje. Los cierres de pletina doble son los más seguros, aunque también pueden encontrarse de pletina plana cruzada o de pletina plana lineal simple.

El cierre metálico con micro perforados.

Es muy parecido a los cierres ciegos, aunque este modelo sí permite ver desde fuera lo que hay dentro, y viceversa. Aporta seguridad a muchos comercios en la actualidad.

El cierre metálico troleado.

Compatibiliza la seguridad para el negocio y la visibilidad del propio comercio. Sus anchos grosores favorecen que sea un cierre muy resistente.

El cierre metálico de tijera.

Con él es fácil ver lo que hay en el interior del negocio o comercio. Se trata de un modelo que puede abrirse de manera central, lateral o giratoria (más pequeño que los otros). Cuando se abra, ocupará poco espacio.

El cierre metálico galvanizado.

Similar al cierre tradicional, pero dotado de pintura galvanizada en su fabricación.

El cierre metálico de acero inoxidable.

Hecho de acero inoxidable e inspirado en los cierres convencionales; su grosor determinará la mayor o menor resistencia a la presión.

Factores a tener en cuenta a la hora de adquirir un cierre metalizado.

Se trata por lo general de persianas que han de ajustarse a las medidas y a las dimensiones del negocio. Un cerrajero cualificado debería tomar las medidas exactas e instalar el cierre que más se ajuste a las características del lugar y a las preferencias del usuario. Es vital conocer muy bien los distintos cierres, de modo que, por ejemplo, no se coloque un cierre ciego cuando lo que se pretende es que se vean los productos que hay en el interior desde la calle. La elección del material y del grosor del cierre también será muy importante. Y es que todo sacrificio es poco a la hora de proteger el negocio de la acción de personas ajenas y de ladrones. Pida presupuestos y rodéese de calidad.